Deicy,
TODOS somos uno en Cristo tras el bautismo.
Los que vivimos somos llamados la Iglesia MILITANTE (en la lucha con el mundo) o también peregrina (en busca del lugar santo).
Todos los que han muerto VIVEN ( = Lucas 20,38) y por el bautismo hacen parte constitutiva de la Iglesia y del pacto sellado con la sangre de Jesucristo. Sabiendo esto:
Aquellos que han muerto, en imperfección de obra o pecado venial pero en la gracia de Dios, sus almas van al purgatorio, donde se han salvado pero deben ser purificados. Entiéndase purificación como un -dolor espiritual- ( =1 Corintios 3:15) que requieren para poder ir al Cielo.
Estas almas eventualmente por la oración de la Iglesia y por la gracia de la sangre de Cristo (que ya la tienen) serán también triunfantes (nunca irán al infierno) y no es una -segunda oportunidad- como piensan algunos. Esta Iglesia viviente se conoce como PURGANTE (con -R-) y hace parte también de la llamada -Comunión de los Santos-.
Y aquellos que vivieron en santidad, practicaron la caridad y murieron en gracia de Dios, sus almas van al Cielo a la presencia del Dios altísimo donde están en perfecta comunión con él ( = Apocalipsis 8,3-4, Apocalipsis 5,8 ) antes del juicio final y la resurrección, y son llamados la Iglesia TRIUNFANTE, pues pelearon bien la batalla y le ganaron la lucha al mundo ( =1 Corintios 9:25).
Sobre el purgatorio siempre hay maneras de ampliar con otras citas bíblicas la explicación pues es el concepto menos entendido de los 3 y curiosamente el que mejor deberíamos entender.
Ya el que aun bautizado, se cierra a al gracia y vive en el pecado y no obra según los designios de Dios y es miembro de la Iglesia pero solo de palabra, este es condenado y va al Infierno donde estará privado de la presencia de Dios para siempre.
BENDICIONES