Debora bendiciones. No muchos dan a conocer la salvación SOLO JESUCRISTO. Vale la pena conocer esa fe por la cual sabemos de Jesucristo en su plenitud y atraves de él su salvación (Efesios 4, 1-6). Hay tantos que dicen -asi es que se salva- que desafortunadamente su intrascendencia ha sido motivo de confusión y perdición para muchos . En cuanto a lo de como llegar a la salvación, realmente no hay fórmulas de salvación, jamás las encontrarás porque todo se resume en una condición de vida escepcional según a lo que ha sido llamado por Dios. La única condición que precede a la salvación es el estado de gracia. Y no hay otro modo de alcanzar esta gracia mas que vivir la caridad (1 Cor 13, 1-13). Es muy poco lo que tiene que saber el que cumple con los mandamientos, ama de palabra, pensamiento y obra a sus hermanos y practica la regla de oro del evangelio (San Mateo 7, 12). La gratuidad de la misericordia de Dios está de antemano con aquellos que viven determinadas miserias por culpa de los hombres o por su rectitud al obrar (San Mateo 5, 1-13) y vemos en los evangelios muchas cosas que en definitivas redundan en la necesidad de dar amor, algunas citas son: Mateo 5, 22,44 * Mateo 7, 1 * Mateo 18, 2 * Marcos 12, 28-34 * Lucas 17, 3-4 entre otras, y la más importante en la que encuentras tu pregunta en labios de otro San Lucas 10, 25-37 Por el amor de Dios, los que hemos sido educados en la Iglesia Católica conocemos y hemos desarrollado la fe de los apóstoles. El hecho de salvarse no es solo un proceso individual sino tambien enfocado al bien común y de la Iglesia. Por esto, en nuestro proceso de dar amor al otro, tenemos la riqueza de los sacramentos que nos dispensan la gracia de Dios por intermedio de nuestra adhesión plena a su Iglesia. Por lo tanto, frecuentemente acude a la RECONCILIACIóN y a la SANTA COMUNIóN; lleva la palabra de Dios en las medida de tus capacidades y con la prudencia propia de un cristiano y principalmente con el ejemplo que es la única manera de demostrar la fe. Por el Infierno no te preocupes , preocupate por no caer en él (Lucas 16, 19-31) y en las seducciones del enemigo. Vive en paz y ora para que se vea alimentada tu fe y tu capacidad de rechazar el mal. Busca el acompañamiento de un sacerdote que te ayude a madurar en la fe y a dar lo mejor de ti para el crecimiento del reino de Dios UN ABRAZO EN CRISTO JESúS.