Ilcorrea bendiciones. El tema de las capitulaciones es estrictamente de índole legal y no predispone objeción alguna para el matrimonio, solo que su aplicación envia unas señales incorrectas frente a la intención real del matrimonio cristiano-católico que es una unión de por vida. Hay matrimonios que hacen capitulaciones pre-matrimoniales y no juntan los bienes muebles o inmuebles, cuentas de bancos, seguros de vida, etc. que cada uno tiene antes del matrimonio. Se unen en matrimonio pero no en sus bienes materiales. Unen sus cuerpos y sus vidas, pero queda intocable el tema de sus bienes materiales o dinero que tenían anteriormente. Cada uno quiere mantener lo suyo, sobre todo si tienen alguna duda, sobre la duración de su matrimonio. Envía una clara señal de desconfianza frente al conyugue y se tiene una consideración clara de la posibilidad del divorcio que desagrada a Dios. = -Todo el que se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la divorciada, comete adulterio.- (San Lucas 16:18). = Por lo tanto, si bien no representa una objeción el establecimiento de dicho convenio, tambien es de evaluar la intención y las realidades internas que esconde dicha práctica. Que cada contrayente evalue si el convenio que firma con el otro y con Dios lleva un compromiso real y de por vida, enfocado a la formación de una familia, de transmitir unos valores cristianos a los hijos y de amor mutuo en las dificultades y de entrega incondicional. UN ABRAZO EN CRISTO JESúS