Julieta, bendiciones. El sentido dado en el Nuevo Testamento a la -tierra prometida- presenta un cambio sustancial a la concepción del Antiguo Testamento, esto es porque hace referencia a la nueva vida espiritual en el cielo. Es por esto que ves la fígura de la vida terrena que aparece una y otra vez, pero realmente es a la vida celestial (Jerusalén celeste) a la que el cristiano aspira en la promesa de Cristo y la restauración del orden universal. La Jerusalén celeste aparece plasmada de manera simbólica en Apocalipsis 21. Todo el Antiguo Testamento aparece como una prefigura de la intervención del Mesias y el nuevo sentido de la tierra prometida resulto tanto novedosa y sorprendente como polémica, pero a la vez Gloriosa y redentora. (Lee SALMO 23,6 ) UN ABRAZO EN CRISTO JESúS.