Pedro nego tres veces pero se dolio en su accion y demostro arrepentimiento sincero: Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: "Antes que cante el gallo, me negarás tres veces". Y saliendo fuera, lloró amargamente" (Mateo 29). Por otro lado Judas despues de su traicion sintio arrepentimiento pero cayo en la desesperacion y cobardemente prefirio el escape facil mediante el suicidio que a buscar el perdon de Dios. Pedro estaba perturbado por su proceder y lloró amargamente pero revirtió la situación y estuvo con el Señor hasta el final y siguió firme luego de Pentecostés. Pedro logró tomar las riendas de sus emociones, pedir perdón y perdonarse y seguir. Judas pudo haber hecho como su colega. En cambio es evidente que no supo, no quiso o no pudo hacerlo tal que al momento que su mente le ganó, se suicidó.