Bendiciones. Hermano Juan, notaras para no complicar este tema que es dificil, que la historia de la redención tiene por centro al hombre. Fue Dios mismo hecho hombre quien murió POR EL HOMBRE, y esto podría resumir las Sagradas Escrituras.
No sabemos nada de los detalles precisos de la vida perdurable ni de la -salvación animal- (por así decirlo ya que no se necesita salvar a un animal inocente ni se habla de tal cosa). A Dios, a la vida eterna se va POR CRISTO y es claro que el vino a nosotros los hombres. De que modo se entiende esto para el animal?
En teología cristiana lo que distingue al hombre del animal es el espíritu, un principio vital divino donado por Dios por el que nos hace capaces de Dios. La elaboración teológica ha comprendido que en el hombre, la realidad anímica: alma-espíritu es una cosa muy superior y distinta al alma-principio de vida perecedera de los demás seres animados del cosmos y por tanto inmortal y capaz de ser deificada haciendo partícipe en ello a la corporalidad. Eso es la doctrina definida de la Iglesia. Es decir, solo el hombre está para ser uno en Dios.
Ciertamente como muchos lo hemos hecho, te sitúas dentro del animal tratando de entender su condición, pero esto es un misterio más allá de la capacidad de la razón. Por Cristo todo fue hecho y solo en Cristo podría volver a ser, pero claro es que Cristo derramó su sangre para justificar al hombre.
Del tema del alma material (como se le conoce a la del animal) y su trascendencia no hay una posición en las Escrituras ni hay sustento teológico, solo aparece el animal sujeto a la voluntad del hombre.
En las palabras de mi confesor, un sacerdote de mucha observancia: -De la participación de los animales en la vida eterna, es muy poco lo que se ha dicho y no es concluyente lo que se sabe-. - Si un niño pregunta si su perrito fué al Cielo, pues le diría que si.-
Mucho de lo que especulamos frente a esto se hace de un modo libre, inocente y bien intensionado, pero realmente insustentado.
Pero para sanearte (y a la vez complicarte un poco más), trata de quedarte con algo bueno y -light- y es que el animal no peca, porque obra sin dolo solo por instinto. Leete esto y reposa:
EL MILAGRO DE LA OVEJITA:
San Buenaventura refiere que, cierto día, estando el Santo en el convento de Nuestra Señora de los Angeles, una persona tuvo a bien regalarle una ovejita, y la recibió con mucho agradecimiento, porque le complacía ver en ella la imagen de la mansedumbre.
Después de recibida, mandó San Francisco a la ovejita que atendiese a las alabanzas que se tributaban a Dios y no turbase la paz de los religiosos con sus balidos. El animal, como si hubiese entendido al siervo de Dios, observaba con fidelidad su mandato pues tan pronto como oía el canto de las divinas alabanzas en el coro, se aquietaba, y si alguna vez se metía en la capilla, quedábase inmóbil en un rinconcito sin causar la menor molestia.
Pero el prodigio era ver cómo después del rezo divino, si se celebraba el santo Sacrificio de la Misa, al tiempo de elevar el sacerdote la Sagrada Hostia, la ovejita, sin ser enseñada de nadie, se ponía de pie e hincaba las rodillas en señal de reverencia a su Señor.
-Del libro Prodigios Eucarísticos de Fray Antonio Corredor Garcia, o.f.m.
UN ABRAZO EN CRISTO JESúS.