Juanfer.
La decisión de ser sacerdote debe nacer en la vocación y el amor por ello.
El llamado al celibato y a dedicar la vida a Cristo no es de todos, los que se empeñan en hacerlo por voluntad propia simplemente fracasan.
El celibato para la vida religiosa es un CONSEJO DEL EVANGELIO, que fue evolucionando hasta ser norma eclesial.
Evangelio:
= -Hay hombres que han nacido eúnucos. Hay otros hechos eunucos por los hombres. Hay otros todavía, que se hicieron tales por el Reino de los Cielos. ¿Entienda el que pueda!-
Mt 19, 12.
(Donde sea que el Señor dice ENTIENDA EL QUE PUEDA o repetición de frases y cosas similares en las que se entiende que se debe prestar suma atención, ahí están las trabas que le ponen a la Iglesia hoy en día.)
San Pablo comprende y eleva la dignidad del celibato:
= -Mas quiero que estéis libres de preocupación. El soltero se preocupa por las cosas del Señor, cómo puede agradar al Señor pero el casado se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer y sus intereses están divididos. Y la mujer que no está casada y la doncella se preocupan por las cosas del Señor, para ser santas tanto en cuerpo como en espíritu; pero la casada se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.Y esto digo para vuestro propio beneficio; no para poneros restricción, sino para promover lo que es honesto y para asegurar vuestra constante devoción al Señor.-
1 Cor 7, 32-35.
Es de saber que el celibato NO ES ley divina, sino disposición eclesial y como viste en las citas de las Sagradas Escrituras se sabe como de gran dignidad a los ojos de Dios.
Ciertamente no se obliga al sacerdote, sino que se exige el celibato a los que optan al sacerdocio, es decir, nadie va al sacerdocio obligado. Los sacerdotes no se casan porque hicieron desde antes un voto de celibato.
Podría ser abolida por el Papa en cualquier momento. A la fecha hay sacerdotes casados (conversos del anglicanismo, luteranismo y otros) que fueron recibidos en el sacerdocio católico y sin esto comprometer el valor de la Eucaristía o el rito.
La condición de vida en celibato es abrazada con mucho amor y dedicación por el clero no solo católico romano sino de católicos orientales donde dicha disposición es opcional. Es una marca de santidad en cuanto a que procura de la imitación de Cristo.
BENDICIONES