Martha,
La Biblia debe ser leída en su contexto histórico y entendiendo la potestad de Dios. Si desconoces ese contexto es muy difícil entender el porque Dios y su pueblo también iban a la guerra (y más aun eventualmente podemos aun ir a la guerra).
También esta la imagen paralela de la -Ira de Dios-, que es otro concepto que debe entenderse con objetividad y es el rechazo de Dios a todo lo que no es recto y justo, contraviniendo su perfección principalmente en lo sagrado. Nunca esa ira esta desligada del desacato de su voluntad.
En una sociedad como la nuestra en donde pisotear lo sagrado (porque ya no entiende ni reconoce lo que es sagrado) es común encontrar una visión de Dios acomodada a la forma de la persona y no una reforma de la persona hacia la voluntad de Dios, y por tanto el entendimiento de la Palabra se hace con ojos voluntariosos en tanto que lo que nos place aun que sea injusto, lo miramos con ojos de complacencia.
En la antigüedad los pueblos en torno al pueblo de Israel eran bárbaros, idolatras e inmorales. Dios en su potestad libra al pueblo de Israel en franca lid. En algunos casos el discurso no es suficiente para detener una horda amenazante y es tristemente necesario la guerra, esto es legítimo según la raiz del problema. Un pais amenazado, tiene autoridad moral para el uso de las armas y negarlo sería profunda hipocresía.
A raíz del proceder incorrecto del pueblo de Israel durante su historia, este se vio sometido al -abandono- de Dios a sus voluntades, que les acarrearon desgracia, pero él fiel a su promesa, cuando el pueblo estaba por sucumbir, acudía a ellos por los profetas que reconstituían y reorientaban moralmente al pueblo. Esto sigue sucediendo hasta hoy en la Iglesia. Cuando su moral viene en detrimento, Dios suscita nuevos santos.
De manera que si bien Dios es paz y amor, también es potestad y buen juicio, la voluntad de Dios es misteriosa, lo que deja inevitablemente inconclusa la respuesta a tu pregunta.
BENDICIONES