Hermana Romina, primero que todo RECIBA USTED UN ABRAZO COMO A POCOS HOY PUEDE DáRSELE.
Nunca desista del la lucha por la santidad. Esta nunca será bien vista ni comprendida por muchos. Recuerde el evangelio:
San Lucas 9:24 -Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará. -
San Mateo 19:30 -Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.-
Y no se refiere los evangelios a un brusco abandono de las identidad familiar, sino a la dedicación a la labor diaria en el amor cristiano y en su vocación, cualquiera que sea que desempeñe como religioso o laico. En su caso, maestra de escuela es una labor santificante en grado sumo y a la vez de gran responsabilidad. Examine su vocación, lo importante es la santidad, cualquiera que sea el medio para llegar a ella.
Toda diócesis latinoamericana, Gloria a Dios, tiene a su haber comunidades religiosas en las que puede usted averiguar sus inquietudes y programas de discernimiento vocacional.
BENDICIONES.