Hermano Llanos,
= = = Si eres cristiano, que haces buscando de las realidades postreras en el Antiguo Testamento?. Más aun, en enseñanzas proverbiales como las del Quoelet (eclesiastes)? = = =
No es pasmosamente claro Jesucristo nuestro Señor (plenitud absoluta de la verdad y de la divina revelación) cuando dice:
-DIOS NO ES UN DIOS DE MUERTOS SINO DE VIVOS -. Lucas 20,38
No es claro Dios cuando manifiesta en = Jeremías 15,1 que los que viven en el espíritu no lo hacen apartados de la suerte del hombre y que pueden interceder en su favor?
No recuerdas acaso el episodio de la transfiguración del Señor donde claramente Moisés y Elías viven y saben de la suerte del Mesías? = Lucas 9,31.
No reconoces el poder de las oraciones de los Santos, como lo plasma INOBJETABLEMENTE el libro del = Apocalipsis, 5,8 - 8,3 en el cual se ve con claridad que todos los santos difuntos viven?
No acaso hemos sido acercados a la asamblea celestial con la resurrección de Cristo Jesús, como lo narra = Hebreos 12,22-24.
Entiende por favor, que la MEDIACIóN DE CRISTO es la nueva y eterna alianza para el perdón de los pecados (mediación de SALVACIóN) que dignifica al hombre pecador configurandolo ciudadano del Cielo. Es por esto que es el primero en resucitar de entre los muertos (cautivos pero NO INCONSCIENTES, NO DORMIDOS 1 Pedro 3,19).
El titulo de único mediador del Señor NO ES que Cristo sea un -transportador de suplicas humanas y respuestas divinas-, sino el garante y MEDIADOR SALVíFICO DE LA NUEVA ALIANZA para la vida eterna. Por esto Apocalipsis lo muestra ENTRE VIVIENTES como el cordero degollado y puesto en pie = Ap 5, 7-14.
Esta gravísima mal interpretación que haces de la mediación de Cristo precisamente ha llevado a muchos a desconocer las demás realidades de la fe, que expone con tal claridad la palabra de Dios, que ofende su falta de conocimiento.
Por qué pedir a los santos? Porque aunque tenemos la seguridad en Dios, en quien reside toda nuestra confianza, él mismo quiere que tengamos toda la ayuda en la lucha espiritual para que no desistamos en el proceso de la santidad y de luchar por nuestra salvación con temor y temblor (Fil, 2,12).
Date cuenta que lo que haces ahora no es más que una negación de la resurrección, muy al estilo de los saduceos. A donde te has metido hermano?
DIOS TE BENDIGA