Anthrax,
Hay que entender que no significa en si que Dios tenga un nombre, al estilo del humano. El nombre para el judaismo es el significado de la esencia de la persona, por lo tanto, hablando de Dios lo que se revela en lo que conocemos como su nombre, es verdaderamente su esencia.
Dios mismo se identifica como YO SOY (Exodo 3,14) y por supuesto que ese no es un nombre sino quien es. La necesidad de un nombre parte de una inquietud humana. Por esto se trata siempre el tema como el -nombre de Dios- y no -Dios se llama-.
El famoso -Jehová-, surge de un Fraile Católico en el Siglo XIII, llamado Ramón Martí. Su interés fue darle una pronunciación al tetragrama YHWH del hebreo ( con el que se designa el nombre de Dios, que significa -Yo Soy-). Hace este monje una unión de el tetragrama con las Vocales de -Adonai Elohim- (Señor Dios omnipotente).
El resultado, una alteración seria de la esencia del tetragrama, y que posteriormente fue depurada del lenguaje católico dejando Yahveh o Yavé que son mejores en su fonética pero que para efectos tampoco le hacen plena fidelidad al impronunciable nombre de Dios, por lo tanto han recientemente sido mandadas a reemplazar por -Señor- de los libros de carácter litúrgico, muy al estilo de lo que sucede en el judaismo.
BENDICIONES