Gracias por la confianza boboto,
El prólogo contiene las ideas centrales de todo el evangelio: Eternidad y divinidad de Jesucristo. Se anticipa a explicar su existencia antes de todo en un relato similar al de la creación misma e insinuando un recomienzo mismo de la historia humana.
Con el apelativo de -la Palabra- resume su condición de Creador (Gen 1,1), Revelador, Sabio, Eterno y Salvador (Libros Sapienciales). Dice que vino a los suyos (lo que nos infiere su autoridad y propiedad ) y que fue el motor creador de todo.
Dice que vivió (acampó según la traducción literal de Juan 1,14) en el mundo, lo que lo señala como Dios al recordar el momento del descenso de la nube a la tienda del encuentro (Exodo 40,34)
Intenta sobreponer la persona de Cristo por encima de Juan, de manera que mengüe la importancia y la obra de Juan para resaltar la propia de Cristo.
Es en esencia el relato de Cristo como Creador.
BENDICIONES