MARIA ISABEL
UN SALUDO EN EL AMOR DE DIOS Y MARIA SANTISIMA
Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la -Tercera Persona de la Santísima Trinidad-. Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en él tres personas distinas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio.
El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. El Señor Jesús nos lo presenta y se refiere a él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal.
La Santisima Trinidad es un gran misterio; tres personas, que las tres son Dios, que son inseparables pero diferentes.
Dios es el Padre que envía al Hijo Jesús a la tierra para salvarnos.
Jesucristo es la imagen visible de Dios (que es invisible para los hombres).
Y el Espíritu Santo es el que continúa la obra de salvación de Jesús ahora
- es el que nos atrae a Dios y a Jesús,
- es el que ha inspirado a los discípulos de Jesús para escribir los evangelios
- es el que nos ayuda a caminar como cristianos.
Es quien nos permite entender los mensajes de Dios atravez de su palabra, es el que nos permite sentir en nuestro corazón la presencia viva de Dios en nosotros y en nuestro alrededor, es el que nos permite por medio de la oración comunicarnos con Jesús nuestro salvador, es el que permite que jesús perdone nuestros pecados atravez del Sacerdote.
Es el medio que tenemos para permanecer en gracia de Dios, para levantarnos despues de haber caido, por eso Jesús no lo dejo: -Y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre- (Jn 14, 16). La palabra -Paráclito- se emplea para referirse al Espíritu Santo.
El término -Espíritu- en hebreo es -Ruah-, que significa soplo, aire, viento. El Espíritu es el Soplo de Dios. Jesús utiliza la imagen del viento para describir el Espíritu. -El viento sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu- (Jn 3, 8).
El Espíritu se representa tambien como agua. El agua quita la sed, el agua da vida a las plantas (que si no las riegas se mueren), todos necesitamos beber agua todos los días ¿verdad?. -Todos hemos bebido de un solo Espíritu- (1 Cor 12,13) El Espíritu es, pues, el agua que da vida.
También el Espíritu es el fuego que transforma lo que toca ¿Habéis visto una hoguera alguna vez? [..] Las llamas de la hoguera dan calor y dan luz, pero si no se echa leña las llamas se apagan. El Espíritu es una llama de amor en nuestra vida que nunca se acaba, es un fuego que nos va transformando y haciéndonos mejores discípulos de Jesús. -Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo- (Hch 2, 3-4). Aquí el Espíritu Santo está representado por el fuego.
Al Espíritu se le compara también con una paloma. -Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él.- (Mt 3, 16).
El Espiritu Santo es el Don de Dios, -Dios es Amor- (Jn 4,8-16) y el Amor que es el primer don, contiene todos los demás. Este amor -Dios lo ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado-. (Rom 5,5).
DIOS TE BENDIGA