Rafael,
Y es que la Iglesia tiene un -diezmo- (que realmente no es diezmo) pues hace saber al fiel que debe , por amor, ayudar al sostenimiento de la Iglesia.
La Iglesia enseña (Catecismo I.C) la doctrina de San Pablo sobre la obligación de los fieles de contribuir generosamente con las necesidades de la Iglesia según sus posibilidades, pero la manera en que lo hacen no esta definido.
La medida es el amor y la capacidad de cada uno.
No es el mismo que recaudan en las sectas (10%+primicias+aportes) y que exigen so-pena del abandono de la prosperidad y QUE NO ES BíBLICO PARA LA CRISTIANDAD sino uno sugerido y que no es impuesto forzosamente, que es de 1 día de salario al año que la Iglesia utiliza para el sostenimiento del culto, sacerdotes enfermos y retirados, actividades pastorales, evangelización, y la atención caritativa de los pobres y no para la dicha del párroco.
Si Dios te ha permitido muchos bienes, bienvenido sea diezmo, primicias y hasta más, pero por decisión del corazón.
Si tal es el caso en una parroquia católica, que recauda impositivamente diezmos en el sentido estricto de esa palabra (10%) y sin una causa justa que quizás haya sido pre convenida entre los fieles (una grave necesidad material de la comunidad), esto tiene que saberlo el Obispo pues es pecado de simonía y está en contra de la enseñanza de la Iglesia.
Yo no conozco gracias a Dios ningún caso en mi diócesis y es la primera vez que oigo de uno.
TODOS POR LA SANTIFICACIóN DE LA IGLESIA.