Es con todo el gusto Hugo. Te mando un enorme saludo en Cristo Jesús. Alguien alguna vez hacia un paralelo de nosotros , con los primeros cristianos. Decía: Creen ustedes que los primeros cristianos, perseguidos, fraccionando el pan a escondidas, hechados a las fieras, sentían bonito la expresión de su fe? Es claro que si bien gozamos hoy de una libertad de expresión de nuesta fe de muchas maneras, esa libertad, la debemos a la sangre de muchos que frente a las mayores adversidades e improperios sufrieron de las mayores penas. Al igual que pasa con el Camino Neocatecumenal, muchos que yo conozco en la Renovación Carismatica, -hablan en lenguas-, salen recontrafortalecidos del Espíritu Santo y el testimonio inmediato que dan con sus vidas es deplorable. Otros se les ve más afines a los cultos pentecostales que con el Rito Romano Católico. Por lo tanto y como te decía antés, hay que ser cuidadoso de no confundir la acción del Espíritu Santo con una falsa sensación corporal de autosatisfacción, que es lo que muchos buscan, encontrandolo también el cultos varios. Los más grandes Santos, han sido visitados por el Señor en la soledad de su habitación y en el más profundo recogimiento y estado de oración. Repito lo que dije en la pregunta anterior para no sembrar la duda sobre la RCC; los frutos visibles que se pueden obtener de cualquier grupo católico dependen del grado de compromiso cristiano de apertura a Dios en la vida del participante. -------------------------------------------------------------------------------------------- - Es claro que no reza quien, lejos de elevarse a Dios, requiere que Dios se rebaje a él, y quien recurre a la plegaria no para mover al hombre en nosotros a desear lo que Dios desea, sino sólo para persuadir a Dios de que desee lo que el hombre en nosotros desea. - = Santo Tomás de Aquino Sobre los que rezan y no cambian: -Cómo es que un Dios liberador no los libera y un Dios transformador no los transforma? Se dieron culto a si mismos, parecian servir pero se servían, identificaron sus intereses e imagen con la de Dios. El Centro no era Dios sino ellos.- = P. Ignacio Larrañaga.