Es un suceso no explicable por las ciencias y que no responde a las leyes naturales y que se atribuye a la intervención divina (o en el caso de los no creyentes al azar). Son numerosos los milagros atribuidos a Jesús en las escrituras, a los Santos y a muchos miembros de la Iglesia. De los milagros atribuidos a los santos se lleva claro seguimiento en la iglesia atraves de la Congregación para las Causas de los Santos.