Hernán bendiciones.
El asunto de -regresar a la tierra-, no es un asunto a tomarse de modo literal. Para no ir muy lejos, los sepulcros judios eran labrados en la roca y Jesús mismo fue sepultado así.
Volver a la tierra refiere a nuestra esencia corporal que la descomposición y el tiempo terminan haciendonos nada (polvo eres y polvo te convertirás), pero no implica la necesidad de un contacto cuerpo-tierra que de algún modo asegurara la trascendencia del alma.
Esto más bien sería un concepto gnóstico que no es apoyado por la Iglesia.
De manera que no es pecado, asi mismo que la incineración no lo es, porque todo lleva finalmente a un mismo destino: hacer del cuerpo nada y reducirlo a elementos (hacerlo tierra).
Lo importante es el alma y el debido trato que le damos a la misma, que es la medida de la verdadera condenación.
Qué culpa además tiene el difunto del trato dado a su cuerpo o el modo de su muerte?
Ahora bien, dar cristiana sepultura a los muertos es una de las obras de misericordia, y hacerlo con la dignidad que merece un cuerpo, que fue templo del Espiritu Santo es lo apropiado pero no hay una fórmula especifica para esto y lo más importante es la recordación en la oración.
BENDICIONES