El catolicismo tiene un tesoro inigualable que solo ella se puede permitir presentar.
Enseña una religión que no se basa en un fideismo ciego fundamentalista, sino que además de la fe, tiene fundamentos y soportes claros en todas las disciplinas humanas para mostrar que lo que enseña es correcto.
Puede demostrar su autoridad sobre las Sagradas Escrituras, su doctrina real y vigente basada en los Padres de la Iglesia.
Curiosamente (dentro de todo), Lutero era un hombre PROFUNDAMENTE CATóLICO y PROFUNDAMENTE MARIANO y el mismo vivió el sectarismo que causo en carne propia y la intención de eliminar la enseñanza mariana por cualquier aparecido.
El bien conocía a los Padres de la Iglesia y la teología (lo que lo hace muy culpable de introducir la Sola Fide y la Sola Scriptura). En la actualidad la Iglesia Luterana reconoce el dogma de la Theotokos (Madre de Dios) y la intercesión de ella y de los santos.
Dudar de las perfecciones que la Iglesia enseña de María, es dudar de la señal mesiánica prometida por Isaias.
Las actuales -iglesias- están muy lejos del protestantismo original y no desean someterse a ningún tipo de juicio teológico pues no les conviene y los pastores que llegan a estudiar de las disciplinas de la patrística y la patrología solo navegan por donde les conviene y no la enseñan completamente.
Sobra ver como desde el Siglo I ya todos tratan la Eucaristía y a María
= Dios te Bendiga