Lider,
El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima Trinidad, osea es DIOS. Su naturaleza por lo tanto es un misterio, es amor y don (increado). De él se deriva como de una fuente toda cosa, toda propiedad a las criaturas y la misma existencia a todas las cosas mediante la creación.
Dona también la gracia a los hombres repartiendo dones y carismas a las personas revelando la profundidad de la Divinidad al hombre para darle vida y salvación. -El Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios-. Se puede ver que es inmaterial y material, se le reconoce en las escrituras bajo las figuras de SOPLO, FUEGO, PALOMA.... y entenderlo depende de él mismo !!! De tal manera que al igual que el Padre y el Hijo esa naturaleza suya mas que razón es fuente de gozo, de paz y de todo lo imperecedero. En otras palbras NO SE PUEDE EXPLICAR.
Gracia es el don o auxilio gratuito y sobrenatural de Dios por el que, respondiendo a su llamada, El nos prepara para ser adoptados como hijos en su Hijo por el Bautismo, nos hace participar de su misma naturaleza y nos constituye en herederos de la vida eterna. De manera sencilla, podemos decir que la gracia es la acción de Dios acercándonos a El para que seamos sus Hijos.
En un lenguaje vulgar pero claritico, Gracia es -estar en la buena con Dios- o -que Dios lo lleve a uno en la buena-. La gracia la obtenemos por y solo por JESUCRISTO y por el ESPíRITU SANTO que de él procede.
Lo vemos más claro cuando a María se le llama (escuetamente en la biblia) la -Plena de Gracia- en el momento de la anunciación (en griego -Kecharitomene-= plena, sobreabundante, de siempre, portadora de la gracia).
Los dones son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo. Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.
Como ves son 2 cosas distintas, y puedes quizas confundirlos lingüísticamente cuando llamas a alguien de manera coloquial -agraciado- o -carismático- por el hecho de tener un don especial. Pero en la práctica y lenguaje religioso son 2 cosas distintas.
BENDICIONES